Cultura
Cinco obras trascendentales en la literatura costarricense
Este sábado se celebra el Día Internacional del Libro; por eso, ampliamos sobre estos libros y sus autores.
Luanna Orjuela Murcia 23/4/2022 08:00
Este sábado 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro con el fin de fomentar la lectura, impulsar la industria editorial y velar por la protección de la propiedad intelectual, por medio del derecho de autor.
Por eso, esta es la ocasión perfecta para resaltar cinco obras trascendentales en la literatura costarricense.
Álvaro Rojas, coordinador del Colegio de Costa Rica, del Ministerio de Cultura, es escritor, docente y máster en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Costa Rica (UCR). Al ser especialista en el tema, analizó cuáles son las obras merecedoras de ser las más importantes en nuestro país.
A continuación, detallamos las cinco escogidas por el máster Rojas.
Marcos Ramírez
El Benemérito de la Patria, Carlos Luis Fallas (1909-1966), publicó, en 1952, Marcos Ramírez: un libro que narra las aventuras de un joven campesino, oriundo de El Llano de Alajuela, cuyas travesuras se entrelazan con la Costa Rica de los inicios del siglo XX.
“Esta es una de las obras fundamentales de la historia de la literatura costarricense, ha sido muy leída y reconocida tanto en nuestro país como en el extranjero, ha dejado huella en los lectores costarricenses de distintas generaciones”, comentó Rojas.
En 1962 ganó el Premio Iberoamericano de novela William Faulkner.
“Marcos Ramírez cuenta las tribulaciones de un muchacho que es hijo natural. Con profundidad psicológica y enorme sensibilidad, narra su soledad, su miedo a los castigos de su tío materno, sus peleas y gracias a esto, conocemos, por medio del realismo de Carlos Luis Fallas, cómo era Alajuela y los barrios bajos de San José”, destacó el experto en literatura latinoamericana.
La isla de los hombres solos
La isla de los hombres solos, de José León Sánchez (93 años), es un clásico de la literatura penitenciaria latinoamericana. Escrita en el presidio de San Lucas por un reo, es un documento de barbarie en la historia de la literatura costarricense.
"Es uno de los libros más vendidos en la historia de nuestra literatura, expone con realismo y una extraña sensibilidad las historias entrelazadas de los reos de aquella isla infernal, las razones de su detención y las trayectorias que siguieron sus vidas en la cárcel o al salir de ella", resaltó el máster.
Con esta obra y con Tenochtitlan, José León Sánchez adquirió fama internacional, su vida, entremezclada con su obra, lo han convertido en una leyenda de nuestras letras.
La ruta de su evasión
A pesar de ser publicado en 1948, Yolanda Oreamuno (1916-1956) se adelanta a su época al utilizar en su obra la vanguardia por el empleo de elementos formales y estéticos en La ruta de su evasión.
Esta obra fue premiada en Guatemala y, con el paso de los años, se ha convertido en un clásico de las letras costarricenses, centroamericanas y latinoamericanas.
Para el coordinador del Colegio de Costa Rica, “Yolanda Oreamuno construye, mediante esta obra, la figura de un tirano, pero no de un tirano que domina un país, sino la de un tirano que tiene sometida a una casa y una familia, un hombre que representa lo peor del patriarcado en una novela que muestra sus nefastos efectos en la subjetividad de hombres y mujeres”.
La vida de Yolanda Oreamuno ha sido y sigue siendo objeto de múltiples comentarios e interpretaciones; sin embargo, es esta novela y también sus brillantes ensayos los que responderán siempre por ella.
Los cuentos de mi Tía Panchita
El libro más famoso de la escritora, pedagoga y política costarricense, Carmen Lyra (1887- 1949), es Los cuentos de mi Tía Panchita.
Esta obra es una selección de cuentos que marcó el imaginario de niños y adultos costarricenses a lo largo de nuestra historia.
Sobre este libro, el coordinador del Colegio de Costa Rica mencionó: “La cuidadosa transformación al lenguaje escrito de relatos de la tradición oral han convertido a este libro en un clásico de la literatura infantil costarricense. Con él y con sus otros libros, así como con su intensa vida política y con su labor como educadora, Carmen Lyra nos ha dejado en herencia su ejemplo de coraje, sabiduría y pasión por las ideas”.
El Jaúl
Finalmente, El Jaúl, de Max Jiménez (1900-1947), es importante porque cambia la visión idílica del campesino costarricense.
“Con esta obra de Max Jiménez se rompe con la imagen idealizada del campesino costarricense, en ella se ejemplifica con brillantez y renovación formal la idea de 'pueblo pequeño, infierno grande'. Un lugar perdido entre montañas nubosas es el escenario de una novela que muestra las bajas pasiones, las envidias, los efectos del alcoholismo en la vida cotidiana de las personas. En ella, los chismes y la maldad salen a flote entre personajes rurales y en apariencia silenciosos”, subrayó el docente y escritor.
Max Jiménez fue un intelectual, pintor y escritor: un vanguardista en vida y obra.
¿Cuál de estas obras ha leído? Si su respuesta es ninguna, lo invitamos a disfrutar de la pluma de los escritores costarricenses para que se sienta orgulloso de nuestro país.