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La semana pasada, un perro de raza American Stafford recibió varios disparos tras atacar a un cachorro en Barrio Cuba, San José.

¿Cómo regula la ley este hecho?, ¿Puede un portador legal de armas disparar contra un animal para defender a su mascota?

 Teletica.com conversó con Esteban Ruiz, instructor y analista de seguridad.

El experto asegura que, en Costa Rica, el uso de un arma de fuego contra un animal agresivo podría justificarse bajo los principios de estado de necesidad y legítima defensa, los cuales están contemplados en el Código Penal Costarricense.

“El estado de necesidad aplica cuando una persona realiza un acto ilícito para evitar un daño mayor, siempre que no haya otra alternativa viable. La legítima defensa se va a configurar cuando hay una agresión ilegítima y la respuesta es necesaria y proporcional al daño que se le está ocasionando a la persona o a otra persona”, aseveró.


Entonces, si un perro ataca y representa un peligro inminente, el uso de un arma podría considerarse legítimo si no hay otra forma efectiva de neutralizar esta amenaza.

Sin embargo, Ruiz aclara que cada caso será evaluado por las autoridades para determinar si la acción fue proporcional y justificada.

De acuerdo con el experto, la ley no hace diferencia si la víctima es un familiar, un desconocido o inclusive otra mascota, siempre y cuando el portador tenga todos sus documentos en regla.

Otros métodos

Ruiz aclara que, por lo general, siempre se recomienda usar otros métodos para eludir al animal agresivo, tales como el uso de un gas pimienta, objetos de protección o replegarse si es posible.

“En conclusión, aunque la ley permita el uso de la fuerza en circunstancias extremas, esta siempre debe ser la última opción y siempre debe ser proporcional a la amenaza real, pero si la persona puede justificar que no había otra manera para poder salvaguardar la integridad física propia o la integridad física de un tercero, la legítima defensa y el estado de necesidad podrían ser evaluados a la hora de accionar un arma de fuego contra un animal agresivo”, finalizó el psicólogo.

En el caso del perro de Barrio Cuba, se recupera en una clínica veterinaria tras recibir tres disparos, de momento. Las autoridades todavía no han podido identificar a la persona que le disparó.

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