Política
Oposición fracasa en intención de censurar a ministro de Hacienda, Nogui Acosta
La moción solo consiguió 33 votos a favor, pero necesitaba 35 para aprobarse.
Juan José Herrera 18/7/2023 17:36
La intención de una mayoría de diputados de oposición de aprobar un voto de censura contra el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, fracasó este martes en la Asamblea Legislativa.
El Plenario no consiguió aprobar ninguna de las tres mociones que fueron presentadas en esa línea: la que estuvo más cerca fue la del PUSC, que consiguió 33 votos a favor contra 19 en contra.
El voto necesitaba de dos tercios de los diputados presentes, es decir, 35 diputados.
En contra votaron los diputados de Nueva República y los oficialistas del PPSD, pero también los socialcristianos Melina Ajoy, María Marta Carballo, Alejandro Pacheco, Carlos Robles y Daniela Rojas.
Estos últimos no apoyaron una moción que apenas ayer el presidente del PUSC, Juan Carlos Hidalgo, recomendó respaldar, lo mismo que el expresidente Miguel Ángel Rodríguez.
¿Por qué?
Al jerarca se le acusaba de instrumentalizar a la autoridad fiscal y tributaria para perseguir al empresario Leonel Baruch, dueño del banco BCT y el medio digital CRHoy.
Además, se le buscaba sancionar por mentirle al Plenario sobre la existencia de informes técnicos que respaldaban la denuncia penal que presentó Hacienda contra Baruch por una supuesta evasión fiscal, así como posteriormente asegurar que esa denuncia se sustentó en un video de TikTok.
“Esto nos ha convertido en una vergüenza en el mundo. Esta es, con mucha seguridad, de las anécdotas más vergonzosas que ha podido causarle un funcionario público a su país. No podemos permitir que un ministro lleve a cabo vendettas políticas con el dinero de los contribuyentes”, aseguró la liberal Kattia Cambronero.
El PLP, Liberación Nacional y el Frente Amplio sí cerraron filas en busca de ese histórico voto, pero no alcanzaron la cifra necesaria.
"Usted nos ha decepcionado y es censurable porque abusó de su poder. Usted consintió e impulsó el uso de la administración tributario como instrumento del Gobierno para perseguir opositores, eso no es tolerable, es una irresponsabilidad jugar con honras ajenas", justificó el jefe verdiblanco, Óscar Izquierdo.
El oficialismo, mientras tanto, se encargó de defender los logros de Acosta y su cartera en este año y medio de gestión, destacándolo como "uno de los mejores ministros de la historia" y calificando de persecución los intereses de la oposición.
Fabricio Alvarado, cabeza de Nueva República, ya había adelantado que no apoyaría la moción y negó que su bancada se esté "plegando" hacia el Gobierno y sus intereses, un señalamiento recurrente del resto de la oposición para con su fracción.
“El asunto relacionado con el ministro de Hacienda en efecto es suficientemente grave para interpelarlo como hicimos (…), pero creemos que con esa interpelación y el reclamo público que le hicimos fue suficiente y que una moción de censura por sus actos tiende a desvirtuar un instituto que el constituyente visualizó como algo excepcional", dijo.
¿Qué es?
La moción de censura está amparada en la Constitución Política en su artículo 121, inciso 24, precisamente referente a las atribuciones de la Asamblea Legislativa.
Ahí dice que será una potestad del Congreso “formular interpelaciones a los Ministros de Gobierno, y además, por dos tercios de votos presentes, censurar a los mismos funcionarios, cuando a juicio de la Asamblea fueren culpables de actos inconstitucionales o ilegales, o de errores graves que hayan causado o puedan causar perjuicio evidente a los intereses públicos”.
Con este acto los diputados le dicen al Ejecutivo que ya no confían en un jerarca de su administración, pero ese señalamiento no va más allá; es decir, el funcionario puede seguir ejerciendo sus potestades sin ningún castigo más allá del ámbito político.
En toda la historia de la Segunda República, el único voto de censura aprobado lo recibió el abogado Juan Diego Castro en 1995, mientras era ministro de Seguridad en la administración de José María Figueres (1994-1998).
A él se le censuró por encabezar un desfile de policías hasta la Asamblea Legislativa, con fusiles M-1, revólveres 9 milímetros y chalecos antibalas.
Castro se mantuvo en la cartera de Seguridad hasta que, poco después, fue trasladado a Justicia por orden de Figueres.