Última Hora

En medio del ajetreo diario y de las modernas construcciones, en la comunidad de Guachipelín de Escazú hay una vivienda que se quedó congelada en el tiempo. Verla es devolverse a la Costa Rica de los abuelos con casas cuyas fachadas están pintadas de azul y blanco y techo de tejas, tal y como la que conocerá en esta historia.

Cecilia Rojas es la actual propietaria de esta vivienda que perteneció a sus padres y la cual, se estima, podría tener cerca de 100 años. Ella y su esposo, Gerardo Léon, viven en esta histórica estructura y se encargan de mantenerla intacta.

“El cuarto donde vivían mis papás se mantiene tal cual ellos lo dejaron. Las camas en sus posiciones originales, los muebles y hasta los recuerdos de mis padres permanecen en la habitación”, explica Rojas.

Velar por la misión de que esta casa se conserve es una responsabilidad que el matrimonio asume con orgullo y alegría, pues ambos aseguran que, cuando hay actividades familiares, todos los hijos se reúnen en esta vivienda, que no solo les trae muchos recuerdos de su infancia, sino también les permite sentirse cerca de sus progenitores.

“Mis suegros eran muy buenas personas. Por eso queremos honrar su legado y una forma de hacerlo es cuidando lo que con tanto esfuerzo lograron levantar y mantener, como lo es esta casa tan bonita”, añadió Gerardo León.

YouTubeTeleticacom